sábado, 14 de febrero de 2009

Maltrato Animal........












Cientos de Miles de Animales Sufren Maltratos
“La imaginación y creatividad del hombre ha generado ya una diversidad de actividades de ocio que no implican el uso de animales, que el seguir utilizándolos sólo puede considerarse como una aberración, ética y moralmente reprobable”, ANAA. Espeluznante y todavía actual informe sobre maltrato animal en España.

Cientos de miles de perros y gatos son criados o incluso robados para utilizar su cuero y piel, y en muchos casos también su carne para consumo humano o fabricación de alimento para animales. Éste es el espeluznante resultado de la investigación de la Humane Society [Sociedad Protectora] de Estados Unidos y Manfred Karreman, un periodista alemán, sobre la producción y comercialización de pieles de perro y gato en China.
“El sufrimiento de estos animales es indecible por las condiciones en que son criados y sacrificados. Después de pasar hambre, frío y sed, el sacrificio es extremadamente cruel, llegando a arrancarles la piel en vivo, con el animal consciente del dolor hasta el momento antes de morir. Después su carne es servida en restaurantes y sus pieles vendidas por todo el mundo. El destino final muchas veces son países europeos, ente ellos España, y Estados Unidos, donde se venden bajo nombres que ocultan su verdadero origen”, según la Asociación Nacional Amigos de los Animales (ANAA).

Situación en España
Nos escandalizamos por ello, y no es para menos, pero no podemos sentirnos orgullosos de la situación en España, donde actos de crueldad equiparables ocurren a diario. Cifras como unos 200.000 perros y gatos abandonados anualmente o 60.000 animales utilizados y maltratados en fiestas populares cada año, son sólo una muestra del panorama español en lo que a bienestar y protección animal se refiere.
Los animales de compañía son cruelmente maltratados y abandonados con demasiada frecuencia en nuestro país, principalmente en esta época estival con motivo de las vacaciones, muriendo gran parte de ellos después de una larga agonía por atropellos, enfermedad, inanición, frío o calor excesivos.
¿Qué solución se está dando a este grave problema?
ANAA afirma que desde la administración en general tan sólo se mira el aspecto sanitario y la imagen, por lo que su única preocupación es mantener las calles ‘limpias’ de animales. El número es tan elevado que la solución más cómoda, rápida y barata es exterminarlos en las perreras municipales, donde la mayoría de las veces las instalaciones y el trato son muy deficientes. Sólo unos pocos terminan en un centro de adopción de una asociación benéfica, donde generalmente se trata de encontrar familias para los animales, reduciendo los casos de sacrificio a los casos insalvables.
La inmensa mayoría de estos abandonos quedan impunes a pesar de las leyes de protección animal promulgadas ya en todas las Comunidades Autónomas. Pero una falta de preocupación, dotación presupuestaria y de personal hacen que muchas veces las denuncias queden archivadas y no se efectúen inspecciones ni se trabaje en prevención.
Está claro que el abandono tiene graves consecuencias para los animales y es un grave maltrato en sí mismo, cuyo final muchas veces es la muerte, pero también los animales son objeto de ellos en manos de sus dueños: A los centros de acogida llegan animales mutilados, con fracturas, desnutridos, con parásitos y enfermedades consecuencia de la falta de higiene y cuidados; además de padecer afecciones psicológicas por los malos tratos recibidos.

Perros de Caza. El Galgo
Un caso especialmente recurrente es el de los perros de caza en general y el de los galgos en particular. Cómo llega una persona a abandonar a su animal es algo que muchos no entienden, menos aún si se trata de un perro que ha prestado un servicio y que, en todo caso, lo que merecería es alguna compensación positiva por ello. Pero si ya cuesta entender la frialdad y la falta de afecto hacia su animal de estas personas, lo que si que escapa de toda comprensión es que haya quien recurra a prácticas como el ahorcamiento para terminar con la vida del hasta ese momento su compañero de caza.
Muchos galgos son ahorcados por el sistema del ‘pianista’, es decir, tocando el suelo con las puntas de las patas traseras, para alargar su agonía y sufrimiento, arrojados a pozos con un palo atravesado en la boca de arriba abajo, inyectados con lejía, destrozados a golpes o quemados vivos, lo cual está siendo muy frecuente para no poder identificarlos y evitar denuncias.
En nuestro país hay unos 180.000 galgueros que poseen unos 500.000 galgos, los cuales desechan y reponen después de tan sólo 2 a 4 años de ‘vida útil’. Las consecuencias de esta modalidad cinegética han hecho que desde varias asociaciones se haya solicitado su prohibición ante el Ministerio de Medio Ambiente, entregando más de 50.000 firmas de apoyo a la misma. Puede parecer una medida drástica pero es la única salida efectiva que daría fin a la dramática situación y a los continuos malos tratos que lleva padeciendo durante años esta raza autóctona española, ya que se les da una vida y muerte cruel y miserable.
Al finalizar la temporada de caza las asociaciones recogen centenares de galgos abandonados, presentando muchos de ellos heridas en el cuello por intentos de ahorcamiento. Eso cuando no se ven directamente sus cuerpos sin vida colgados de ramas o tirados en pozos o vertederos.
Estas escenas se repiten en numerosos puntos de España, pero no es sólo el ahorcamiento lo que padecen los galgos, sino unas condiciones de tenencia la mayoría de las veces inhumanas, viviendo en zulos con poca luz, falta de higiene y salubridad, escaso alimento, y entrenamientos que muchas veces son considerados malos tratos, como es hacerlos correr atados a vehículos.
Ayuntamientos como el de Quintana de la Serena, en Badajoz, defienden el valor del galgo una vez terminada esa ‘vida útil’, abogan por alternativas útiles como es cruzarlos con podencos, consiguiendo así perros con mayor fortaleza y resistencia, muy útiles para la caza. Además los galgos sin una velocidad extraordinaria para la competición son rescatados para monterías. Por otra parte, desde hace tres años se celebra en nuestro país el Campeonato Nacional de Galgos, categoría de Veteranos, cuya última edición acogió Quintana de la Serena y que tiene como fin prolongar el periodo álgido de estos animales.
“Por su carácter dócil también son muy demandados como animal de compañía”, indica Juan Manzano, alcalde de esta localidad pacense.
Asismismo, SOS Galgos lucha por la defensa de los galgos autóctonos, usados indiscriminadamente por caprichosos cazadores para perseguir liebres, y que son criados en exceso, abandonados, ahorcados, degollados y arrojados a pozos y cunetas cada año por toda España.
Llevan a cabo un programa de adopción, pero sobretodo trabajan en los campos legislativo y educativo para atacar el problema de raíz: la falta de control sobre la cría y la falta de legislación. “Trabajamos para que la gente se dé cuenta de que tanto los galgos retirados de las carreras como aquellos otros que ya no se necesitan parar cazar pueden ser unos animales de compañía ideales para el hogar”.Malos Tratos Habituales: Perro Atado
Hay casos muy comunes de malos tratos que o bien están “aceptados” como normales porque “siempre se ha hecho así” o simplemente no hemos caído en que lo son.
¿Quién no ha visto un animal encadenado? Es el caso de los numerosos perros que se ven por doquier atados a cortas cadenas, supuestamente para que guarden el solar, jardín, nave o terreno de su insensible dueño. Está claro que ese desesperado animal no va a vigilar nada. El peor castigo que le podemos infligir a un perro es confinarlo a estar solo.
Se trata de un animal social que necesita de la compañía de otros congéneres o de nosotros mismos para sentirse bien. Ladrará durante horas para reclamar atención; desgastará el pelo y la piel del cuello en su forcejeo por llegar un poco más allá; recorrerá una y otra vez el corto espacio que le permita la cadena, erosionando el terreno, hasta realizar esos movimientos obsesivamente, como único escape a su aislamiento, soledad e inactividad. Si deja de ladrar, no es porque ya esté contento, sino porque ha perdido la esperanza de que alguien atienda a su llamada.
Después, con el tiempo, con el paso de horas, días, semanas e incluso años, en esa misma situación, llegará la enfermedad: la física, por la falta de ejercicio y por estar sometidos a los extremos del clima, y la psicológica, porque para ellos es una verdadera tortura. Un animal siempre atado sólo puede mirar como pasa la vida delante de él.
Un caso con aspectos comunes al anterior es el de los perros que se mantienen solos en parcelas, sin vigilancia durante largos días en los que el animal ansía compañía y está expuesto a diversos riesgos por la falta de atención continuada del propietario.
Podríamos seguir enumerando casos indefinidamente, pero la conclusión es que si conseguimos identificarnos mental y afectivamente con nuestro animal, con su estado de ánimo, podremos percibir el dolor, desamparo e impotencia que a veces puede estar sintiendo por nuestro trato.
En lo referente al comercio y cría de animales como el perro o el gato, en España se practica con demasiada frecuencia la cría abusiva, explotando hasta el límite a las hembras, sin un mínimo descanso entre partos y proliferan numerosos criaderos ilegales. Es también preocupante la cada vez más generalizada importación irregular de cachorros procedentes de países donde no se sabe en que condiciones sanitarias y de bienestar se encuentran y desde donde han de sufrir largos transportes a edades muy tempranas. A esto se suma las deplorables condiciones higiénico-sanitarias y de bienestar animal en que se los mantiene una vez llegan a su destino.
Animales Exóticos como Animales de Compañía: Iguana Atada
Pensemos ahora en una iguana, una boa, o cualquier ave exótica. En muchos casos vienen directamente de su medio natural, por lo que se encuentran en estado salvaje, sin ninguna adaptación a la vida en cautividad y a la presencia del hombre. En el mejor de los casos provendrán de la cría en cautividad, pero ¿cuántas generaciones han pasado? ¿Cuánto tiempo ha transcurrido. Después de lo expuesto entendemos que, en cualquier caso, será insuficiente para pensar en un proceso de domesticación. Es decir, que se están manteniendo en cautividad, privado de libertad y de su hábitat natural, a un animal que languidecerá en una casa por ¿un capricho? ¿un amor a esa especie mal entendido?
“El interés por tener como animales de compañía especies exóticas está teniendo consecuencias catastróficas para ellas, estando ya algunas al borde de la extinción o causando grandes presiones en sus poblaciones naturales, además del sufrimiento que supone para ellas el cautiverio”, afirma ANAA.
Es además triste ver como muchos de estos animales de circo y zoológico presentan comportamientos obsesivos y repetitivos, llegando incluso a automutilarse, como resultado de la frustración y el aburrimiento del cautiverio.

domingo, 8 de febrero de 2009

La crueldad de la cacería de ballenas



Un punto fundamental de la objeción de WDCS a la cacería de ballenas es la crueldad inherente a las prácticas modernas de cacería. La cacería de ballenas es usualmente descripta como un “juego de números” basado principalmente en la gran preocupación de que la cacería comercial, impedirá a las poblaciones de ballenas de especies amenazadas o en peligro, recuperar los niveles de abundancia previos a la explotación.

Debido a las dificultades bajo las cuales tiene lugar la cacería de ballenas, que involucra alcanzar blancos en movimiento, en el mar, desde una plataforma en movimiento, y el hecho de que hay siempre un elemento de persecución involucrado, WDCS cree que esta actividad nunca podrá ser realizada en una forma humanitaria y debería cesar tan sólo por el hecho de tener en cuenta cuestiones de bienestar animal.

Tiempo hasta la muerte
Las naciones pro-balleneras son reacias a proveer sets completos de datos sobre el tiempo que le lleva morir a una ballena que ha sido impactada o los detalles completos sobre las ballenas que son alcanzadas con arpones o rifles, y son perdidas. Esta renuente actitud para cooperar y proveer dichos datos, indica que la industria ballenera puede tener algo que ocultar y que esta información podría exponer el terrible destino de los “outliers” (es decir, las ballenas a las que le lleva más tiempo morir). En cambio, se reportan “Tiempos hasta la Muerte” promedio, enmascarando los detalles de las ballenas que sufren por más tiempo, y protegiendo a la industria ballenera de críticas originadas a partir de esta información.

De la limitada cantidad de datos provistos a la Comisión Ballenera Internacional (CBI o IWC por sus siglas en inglés) es evidente que el “Tiempo hasta la Muerte” promedio, de ballenas muertas en cacerías comerciales y “científica”, está por encima de dos minutos. Para ballenas muertas durante las cacerías de Subsistencia Aborigen, el tiempo promedio para matar una ballena es mucho mayor.

Ballenas impactadas y perdidas
Muy poco se sabe sobre las ballenas que son impactadas por un arpón o rifle, pero luego escapan heridas. Estas ballenas son conocidas como “Impactadas y Perdidas” (“Struck and Lost”). Es difícil imaginar que alguna nación tolerara un porcentaje comparativo de animales en un frigorífico, que fueran impactados y perdidos, y que luego escaparan a un destino desconocido. Aún así, las ballenas “Impactadas y Perdidas” son una característica persistente en todas las operaciones de captura de ballenas y delfines. Por ejemplo, en las cacerías de narvales de Groenlandia, una combinación de animales sub-reportados y de animales impactados y perdidos agregan en promedio 42% a las estadísticas de captura para 1954-1998. Las ballenas “Impactadas y Perdidas” que sobreviven pueden ya sea morir lentamente, o vivir con heridas dolorosas o debilitantes, e infecciones asociadas. La magnitud de los asuntos de bienestar animal asociados con las ballenas “Impactadas y Perdidas” no debería ser subestimada.

Métodos de matanza y precisión
En 1978, Sir Sydney Frost concluyó, en su reporte al gobierno australiano sobre matanza humanitaria y cacería de ballenas, que “… hay una diferencia significativa en los métodos usados para la matanza de ballenas y las prácticas humanitarias requeridas por ley, para el sacrificio del ganado vacuno, ovino y porcino. En la mayoría de los frigoríficos y establecimientos similares, el animal es aturdido instantáneamente e inmediatamente matado, muriendo cuando aún está inconsciente…”.

Cerca de treinta años más tarde, muy poco ha cambiado. Las ballenas no son aturdidas efectivamente antes de aplicarles un método de matanza, ni tienen garantizada una muerte humanitaria ya sea cuando son impactadas con un arpón o con un rifle. La mera existencia y el uso frecuente de “Métodos Secundarios de Matanza” durante todas las operaciones de cacería de ballenas, es testimonio de la dificultad de realizar un impacto inicial preciso e inmediatamente efectivo, usando un arpón o rifle como método para matar ballenas en el mar.

Matando ballenas con armas de bajo calibre
En años recientes el número y rango de especies muertas durante la llamada “Cacería Científica” se ha incrementado, aunque ha sido mínimo el esfuerzo para adaptar las armas utilizadas a las características de las especies actualmente cazadas.

Podría esperarse que 510 a 529 ballenas minke no mueran instantáneamente en el nuevo y expandido programa de cacería japonés en Antártida1 (JARPA II), basados en los reportes de Tasas de Muerte Instantánea para ballenas minke capturadas en las cacerías previas japonesas en el Antártico.

Un caso de estudio presentado al Taller de la CBI sobre Métodos de Matanza de Ballenas en 2006, usó datos de las “Cacerías Científicas” japonesas previas para generar conciencia en relación con la matanza de ballenas fin (la especie más grande capturada actualmente en cualquier operación de cacería comercial o científica). Las ballenas fin son la segunda especie más grande de ballenas; son reconocidas por nadar a grandes velocidades (que puede presentar dificultades asociadas con la realización de un “golpe” preciso) y son doce veces más pesadas que las ballenas minke, la presa más común del Programa de Cacería Antártico Japonés (JARPA).

El caso de estudio advirtió que:

  • Otras especificaciones de arpón o granada, más allá de la carga de explosivos de pentrita, pueden afectar la eficiencia (tales como el diámetro del arpón, masa y velocidad, características todas que influencian la penetración). También se advirtió que aunque Japón puede haber incrementado la carga de pentrita para matar ballenas fin, se utilizaron arpones de 90mm en especies más grandes durante la cacería comercial previa a la moratoria. Pero continúa no siendo claro si Japón ha re-instalado estos nuevos arpones más grandes y cañones para matar ballenas fin y otras especies de grandes ballenas, o si continua usando los arpones más chicos, que son utilizados para matar las ballenas minke, mucho más pequeñas.
  • Las características específicas de la especie, además del tamaño, como el grosor y composición del blubber (capa de grasa subcutánea en los cetáceos), anatomía del cráneo etc., pueden influenciar también la eficacia de un arma particular;
  • Los asuntos de bienestar animal deberían ser la primera consideración en cualquier propuesta de cacería de ballenas con “propósitos científicos” y la naturaleza humanitaria de la matanza debería ser de suma importancia; y
  • la Convención Internacional para la Regulación de la Cacería de Ballenas (el tratado que gobierna la cacería de ballenas y bajo la cual la CBI ha sido establecida) otorga poderes a la CBI para adoptar regulaciones concernientes a las armas utilizadas durante las actividades de cacería.

Continúa luego recomendando que debería prestarse especial atención al uso de armas de menor poder para matar a especies de grandes ballenas durante la “Cacería Científica”.

¿Cuándo está muerta una ballena?
Una pregunta que la CBI ha tratado de resolver durante algún tiempo, pero que permanece no resuelta, es la cuestión de encontrar indicadores apropiados para determinar cuándo una ballena es insensible al dolor y cuándo está muerta. Las ballenas están adaptadas para retener su respiración y los indicadores usuales que podrían aplicarse para determinar el nivel de consciencia y vitalidad de un mamífero terrestre, pueden no ser fácilmente aplicados a las ballenas durante las operaciones de cacería. El criterio actual usado por la CBI (y los balleneros) para determinar cuando una ballena está muerta son:

  • Relajación del maxilar inferior;
  • O, falta de movimiento de las aletas pectorales;
  • O, hundimiento sin movimiento activo.

Existe una preocupación significativa dentro de la comunidad científica que estos criterios sean inadecuados para determinar tanto los niveles de conciencia en las ballenas cazadas, como de la muerte de las mismas. Hasta que se desarrollen métodos robustos y prácticos para determinar la muerte en ballenas cazadas, es difícil validar cualquier dato sobre “Tiempo hasta la Muerte” provisto por las naciones pro-balleneras. Por lo tanto, la verdadera extensión de los problemas de bienestar animal asociados con la cacería de ballenas pueden estar actualmente subestimados.

La farsa de la cacería de ballenas con fines científicos


El Gobierno de Japón caza más de 1,200 ballenas al año a pesar de la prohibición global sobre la cacería comercial de estarlas mismas. Japón intenta defender su programa de caza al llamarlo "cacería científica", esta letal investigación se puede llevar a cabo debido a una escapatoria en los reglamentos de la Comisión Ballenera Internacional (CBI). Pero la realidad es que la carne de ballena obtenida de la supuesta investigación de Japón, termina en los mercados de pescados y restaurantes. Su programa mortal de cacería "científica" no es nada más que una cacería comercial ilícita disfrazada. El hecho es que no se necesita matar ballenas para estudiarlas.

Los arpones cargados con una granada explosiva en la punta que fueron empleados hace cincuenta años, se continúan usando hoy. A menudo, el primer impacto no es suficiente para matar a la ballena. Los barcos balleneros han sido filmados jalando a las ballenas por la cola y levantándolas aún vivas en uno de sus costados, dejando su cabeza y orificio respiradero debajo del agua. La ballena incapaz de respirar, sólo puede revolcarse desesperada por aire al costado de las enormes embarcaciones, hasta que muere ahogada lentamente.

Quizás aun mas impactante, esta matanza sin sanción esta sucediendo en aguas protegidas alrededor de la Antártica en el Santuario del Océano del Sur, desafiando abiertamente la ley internacional.

Matar ballenas bajo el disfraz de una investigación científica, cuando el propósito real es vender su carne en busca de una ganancia, es engañoso e ilegal bajo la ley internacional.

Más de 30,000 ballenas han sido cazadas con fines comerciales desde que la prohibición fue puesta en vigor en 1986. En los últimos 15 años, el Japón ha aumentado su captura cinco veces, matando más de 1,200 ballenas cada año y ahora su objetivo es agregar 50 jorobadas por año durante los dos siguientes años.

Esta masacre dolorosa no beneficia a la ciencia, a las ballenas o a la gente.